Milei habilita la expulsión de extranjeros que inciten el odio contra la Argentina
El Gobierno oficializó una reforma clave en la normativa migratoria argentina. A través de un decreto, Javier Milei facultó a las autoridades a proscribir el ingreso al país y tramitar la deportación de aquellos extranjeros que promuevan discursos de odio, discriminación o violencia contra ciudadanos argentinos por su nacionalidad.
La disposición modifica la Ley de Migraciones y también contempla las mismas sanciones para quienes ultrajen o le falten el respeto a los símbolos patrios.
Con esto, el Estado argentino amplía el catálogo de motivos de inadmisión y expulsión del territorio nacional.
A partir de ahora se denegará el acceso al país a toda persona extranjera que haya emitido —de manera oral o escrita— manifestaciones dirigidas a incitar la violencia o el odio contra el pueblo argentino.
Para aquellos ciudadanos extranjeros que ya residan en la Argentina y vulneren estas disposiciones, el Ejecutivo dispondrá la cancelación de su estatus migratorio, otorgando un plazo formal de salida voluntaria o ejecutando la deportación directa.
El texto del DNU aclara que las medidas no serán aplicables a expresiones de debate ideológico, académico o de crítica política, en tanto se mantengan dentro del marco del ejercicio legítimo de los derechos constitucionales.
A través de un comunicado emitido por la Oficina del Presidente, la Casa Rosada justificó la decisión en la reciente serie de episodios de hostilidad hacia el país y sus símbolos en el plano internacional. Desde el entorno de Milei sostuvieron que la preservación de la identidad y la soberanía nacional constituyen principios no negociables para la gestión.

