Chau papeles: Desde ahora, los recibos del personal doméstico deberán ser electrónicos
La ARCA dispuso que a partir de este viernes 22 de mayo los recibos de sueldo para el personal de casas particulares deberán hacerse de manera exclusivamente electrónica. Con esta medida, los tradicionales talonarios de papel y los antiguos formularios manuales (como el F. 102/RT) dejarán de tener validez legal.
La reforma, que se encuadra dentro de la Ley de Modernización Laboral, afecta a un universo de más de 600.000 trabajadoras en todo el país y comenzará a aplicarse sobre los salarios correspondientes a mayo, pagados durante los primeros días de junio.
A partir de ahora, los empleadores ya no podrán rellenar un recibo a mano. Deberán entrar al sitio web de ARCA con su Clave Fiscal, ir al Registro Especial del Personal de Casas Particulares y generar allí el documento digital con los datos del período y las horas trabajadas. Ese recibo podrá luego ser descargado en formato PDF para enviarlo al trabajador. Desde la ARCA aclararon que la validación con Clave Fiscal del empleador reemplaza la firma física.
Aunque el salario se siga pagando en efectivo, el empleador debe, de todas formas imprimir el recibo electrónico por duplicado. La empleada deberá firmar el ejemplar en papel como constancia física de recepción del pago pero completar un formulario manual para estos casos será considerado una infracción.
Para aquellos empleadores que deducen los gastos de servicio doméstico en el Impuesto a las Ganancias, contar con el recibo electrónico oficial de ARCA pasa a ser un requisito obligatorio.
Desde la agencia de recaudación explicaron que est permitirá mayor transparencia porque al centralizar todas las liquidaciones en la plataforma oficial, el Estado obtiene trazabilidad absoluta de los montos que se pagan en un sector históricamente marcado por la informalidad.
Además permite un extra de seguridad jurídica, porque el recibo electrónico cuenta con mecanismos de autenticidad que impiden que el documento sea alterado con posterioridad a su emisión, protegiendo tanto al empleador frente a reclamos infundados como a la trabajadora ante liquidaciones erróneas.
