Ya rige una nueva forma de medir la inflación
Después de que el presidente Javier Milei prometiera que la inflación iba a bajar al 1% en los primeros meses de 2026 y aventurara que después de agosto directamente va a empezar con «cero coma», el Indec estrenó desde principios de año una nueva forma de medir el índice de precios, basada principalmente en cambios en la canasta de bienes y servicios que se toman como referencia.
Esto implica, según el Gobierno, una revisión profunda del método con el que calcula la inflación en Argentina, y el objetivo es reflejar de manera más fiel los hábitos de consumo de las familias, que cambiaron en los últimos años.
La modificación, que se aplicará sobre los datos de enero de 2026, responde a una actualización de los consumos medidos y de las ponderaciones internas del Índice de Precios al Consumidor. La última vez que hubo cambios significativos en la medición fue hace más de 7 años.
La renovada metodología redefine la composición del IPC. Algunos rubros considerados clave en el gasto familiar aumentan su participación dentro del índice, mientras que otros pierden peso relativo. Entre las modificaciones más relevantes, se destaca un incremento en la incidencia de los costos vinculados a vivienda y servicios básicos, así como un mayor peso para rubros como transporte y comunicaciones, que ahora reflejan mejor el consumo real de los hogares.
Estas variaciones se basan en la información de la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares con ajustes para capturar consumos más recientes y representativos.
Los primeros resultados oficiales serán los de enero de 2026, cuya publicación está prevista para febrero. Mientras tanto, los datos de diciembre de 2025, que se conocerán a mediados de este mes, seguirán calculándose con el esquema anterior.
Pese a los cambios en la estructura y en las ponderaciones, desde el Gobierno anticipan que no se esperan saltos abruptos en las series de inflación mensuales. Aunque la actualización podría tener incidencia directa en las negociaciones salariales y los cálculos de beneficios sociales, que se ajustan en función de la inflación
