Papelón en la causa cuadernos: citaron al testigo que no era

Papelón en la causa cuadernos: citaron al testigo que no era

En una nueva audiencia del juicio por la Causa Cuadernos, que tiene entre los acusados a la expresidenta Cristina Kirchner y a otras 85 personas, se dio una situación tan absurda como preocupante.  El Tribunal Oral Federal 7 protagonizó un insólito blooper administrativo al citar a declarar a un testigo equivocado por el solo hecho de llamarse igual al verdadero implicado. La impericia judicial obligó a un jubilado de 73 años a interrumpir sus vacaciones en el extranjero para terminar confesando ante los jueces que no tenía la menor idea de qué hacía allí.

El protagonista involuntario de este absurdo judicial fue Juan Carlos Santos, un contador jubilado cuyo único «delito» fue compartir nombre y apellido con un ex especialista del área de recaudación de la AFIP.

En plena sala de audiencias,cuando el presidente del tribunal, Enrique Méndez Signori, le preguntó formalmente si conocía a alguno de los imputados en la megacausa de corrupción, el jubilado respondió sorpresivamente: «No, no conozco a ninguno».

Ante el desconcierto generalizado, el fiscal indagó: «¿Trabajó en AFIP, hoy ARCA?» y la respuesta fue tan contundente como desconcertante: «No. Se equivocaron de Juan Carlos Santos»

El jubilado explicó que lo contactaron por whatsapp y no con una notificación formal y que,como estaba de vacaciones y no le explicaron el motivo de la citación, decidió volver. «Nadie me llamó ni me explicó nada. Me llegó un whatsApp de que me iban a citar. Yo estaba en el exterior con mi hija, me tuve que volver para esto»,puntualizó.  «Pregunté de qué se trataba y no obtuve respuesta»,agregó después.

Ante esto, el presidente del tribunal ensayó un tibio pedido de perdón: «Evidentemente hubo un malentendido… le pedimos disculpas, fue un error producto de un homónimo», dijo. Y todo terminó con un llamado a cuarto intermedio.

Esto pasó en uno de los juicios más mediáticos y políticamente sensibles de los últimos años. Improvisación pura.

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