Apuestas online: el contraste entre la regulación de Brasil y el vacío normativo argentino
El 25 de septiembre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó la Medida Provisoria N.º 1.394, que prohíbe en todo Brasil la explotación, oferta, intermediación y publicidad de apuestas de cuota fija. La prohibición abarca tanto las apuestas sobre eventos deportivos reales como los juegos y casinos online, y alcanza también a las autorizaciones que habían otorgado los estados y el Distrito Federal. Las loterías ya autorizadas por ley quedaron fuera. Con la firma, Brasil dejó atrás el esquema de mercado regulado que tenía hasta hace pocos días.
“Lula decidió prohibir una práctica de riesgo que tiene consecuencias muy fuertes en las personas, en las familias, la ludopatía, los endeudamientos, los suicidios, el aislamiento”, señaló Débora Blanca, Psicóloga especializada en ludopatía.
Desde ese momento no se admiten nuevos contratos, quedan suspendidas la publicidad y la firma de nuevos patrocinios, y el cronograma oficial fija el bloqueo de sitios y aplicaciones a partir del 6 de octubre. Para seguir vigente, el Congreso brasileño deberá aprobarla dentro de los 120 días. En paralelo, el gobierno envió un proyecto de ley que crea delitos vinculados con la explotación y la promoción de apuestas, y con la provisión de tecnología y de servicios financieros a las plataformas.
Un tema transversal a la política brasileña
La decisión llegó a nueve días de las elecciones y se metió de lleno en la campaña. Días antes de la firma, Flávio Bolsonaro se había manifestado en contra de los casinos online, pero planteó que las apuestas sobre fútbol, vóley o tenis podrían seguir funcionando con mayores controles, según informó UOL. Los clubes de fútbol advirtieron sobre el impacto económico de perder sus contratos de patrocinio y empresas del sector llevaron la medida a la Justicia.
En la Argentina, un debate sin resolver
Los dos proyectos en discusión siguen sin aprobarse, la media sanción que Diputados votó en noviembre de 2024 prohíbe la publicidad, los patrocinios deportivos, los influencers y los bonos de bienvenida. Lleva casi dos años frenada en el Senado, pese al reclamo que diputados de seis bloques volvieron a presentar el 9 de septiembre.
La Ley de Prevención de la Ludopatía y Regulación de Juegos de Azar en Línea, que el Poder Ejecutivo envió en mayo de 2026, sigue en comisiones y tiene un alcance limitado.
Concentra la acción federal en el juego clandestino, con bloqueo de plataformas, restricciones financieras y penas de prisión. Para proteger a los menores, apuesta a la verificación de edad, en un contexto en el que 8 de cada 10 adolescentes consideran que las medidas actuales para impedir el acceso no funcionan. Al mismo tiempo, deja afuera las herramientas con las que el mercado llega a los jóvenes: no prohíbe en general la publicidad, los patrocinios deportivos, los influencers ni los bonos de bienvenida, que quedarían en manos de cada jurisdicción.
“Todo el tiempo nos dicen que tenemos que ganar plata rápido, porque si no lo hacemos estamos fallando, estamos fracasando, entonces claro se agarran desvíos, se agarran atajos y ahí aparece el casino.” Débora Blanca.
Ese es el punto débil del proyecto oficial: lo que no regula es justamente lo que hoy expone a los chicos. Según el Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, el 75% de los adolescentes vio publicidad o contenidos de apuestas online y el 44% fue motivado a apostar por bonos de bienvenida.
No alcanza con regulaciones fragmentadas. La magnitud del problema exige una respuesta nacional, que parta de una convicción política que genere el marco legislativo y criterios comunes para proteger a niños y adolescentes frente a la publicidad, los incentivos y el acceso a las apuestas online”, afirmó María Álvarez Vicente, directora ejecutiva del Consejo Publicitario Argentino.
Según datos del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina:
1 de cada 8 jóvenes que, apuesta, quedó endeudado.
7 de cada 10 menores reportan cuadros de ansiedad y malestar, vinculados a sus apuestas.
47% de los adolescentes manifiesta alteraciones en sus ciclos de sueño y caídas en su rendimiento escolar.
Curiosidad y entretenimiento son las dos principales motivaciones por las que los adolescentes ingresan a las apuestas online.
Más de la mitad de los jóvenes ingresa a las apuestas online con la expectativa de ganar “dinero rápido”.
El 44% de adolescentes fue motivado a apostar por bonos promocionales de bienvenida.
75% de los y las adolescentes vio publicidad o contenidos de apuestas online.
8 de cada 10 adolescentes consideran que las medidas actuales para impedir el acceso de menores no funcionan.
