Mahiques mete mano en el nuevo Código Penal
Antes de que el proyecto llegue al Congreso, el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques decidió revisar la reforma del Código Penal y pidió hacerlo más corto, simplificado y con un marcado endurecimiento de las escalas penales.
A diferencia de intentos previos, este proyecto no solo busca actualizar figuras delictivas, sino que redefine la filosofía del castigo en Argentina, alineando la legislación local con estándares internacionales, especialmente los de Estados Unidos.
La iniciativa se asienta sobre tres ejes que prometen generar un intenso debate en el Congreso. La primera es reducir drásticamente el número de artículos para eliminar redundancias y zonas grises que, según los reformistas, facilitan la «puerta giratoria». La segunda es un aumento de las penas para delitos graves, con especial énfasis en el narcotráfico, la corrupción y el crimen organizado. Por último, el texto incorpora compromisos de cooperación con los Estados Unidos, enfocados en el combate al lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
La idea con esta reforma es dejar de lado los «parches» que se fueron acumulando a lo largo de más de un siglo desde la entrada en vigencia del actual código en 1921 y pasar a un código unificado que sea más fácil de aplicar para los jueces y más difícil de eludir para los delincuentes.
Uno de los puntos más controvertidos es la integración de normativas que faciliten la extradición y el intercambio de información financiera con organismos estadounidenses. Este movimiento posiciona a la Argentina como un aliado estratégico de Estados Unidos en la región, pero es cuestionado por la oposición porque consideran que encierra una posible pérdida de autonomía jurisdiccional
Por lo pronto, esta reforma será una de las banderas del oficialismo en los primeros meses del año. El ministro ya ordenó algunos retoques y será el Congreso el que tenga la última palabra.
