El Papa llega a Latinoamérica y desde el domingo estará en Argentina
Llegó el día. Por fin, el Papa León XIV estará este viernes en Latinoamérica donde visitará tres países a lo largo de 12 días.
La gira apostólica será el sexto viaje del Papa y seguramente el que más lo conmueva porque por un lado marcará el regreso de un sumo pontífice la Argentina después de 39 años y tras el papado de Francisco y, por el otro, lo llevará a Perú, donde se formó y llegó al obispado.
El Santo Padre empezará su gira este viernes en Uruguay, donde estará 48 horas y recorrerá tres destinos: Montevideo, Paysandú y Florida. La inclusión de ciudades del interior uruguayo junto a la capital refleja una clara impronta de cercanía pastoral y descentralización, buscando el contacto con la gente más allá del centro y el mundo político. León XIV será recibido por el presidente Yamandu Orsi y pronunciará su primer discurso. Celebrará dos misas y tendrá un encuentro con fieles en el estadio Centenario.
Entre el 8 y el 11 de noviembre, la misión papal continuará en Argentina. La visita reviste un fuerte contenido histórico e institucional, ya que marcará el regreso del titular de la Iglesia Católica al país después del paso de Juan Pablo II durante la presidencia de Raúl Alfonsín en abril de 1987.
La agenda en suelo argentino contempla tres paradas estratégicas. Buenos Aires,donde se reunirá con Javier Milei, visitará el Cottolengo Don Orione y dará dos misas multitudinarias además de tener distintos encuentros con autoridades y referentes de la sociedad civil;. Luján, donde encabezará una misa en la que se esperan más de 2 millones de personas en la Basílica y Córdoba. una escala pensada para facilitar el acceso de la gente del interior a la misa que dará en la explanada de la Escuela de Aviación Militar.
El tramo final, y el más extenso del itinerario, será en Perú, donde el Papa estará entre el 11 y el 17 de noviembre. En este periodo, León XIV recorrerá cuatro localidades: Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.
Perú tiene un simbolismo especial para el Santo Padre. Antes de su llegada al Vaticano, Robert Prevost mantuvo una extensa trayectoria religiosa en ese país, donde primero fue misionero y después ejerció como obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023.
