El Gobierno presentó un «per saltum» para que la Corte resuelva sobre la Reforma Laboral
El Gobierno hizo una presentación ante la Corte Suprema de Justicia para que intervenga de manera directa en el conflicto por la Reforma Laboral. El objetivo central es revertir la medida cautelar que mantiene suspendidos 82 artículos del capítulo laboral de la normativa, tras un reclamo de la central obrera.
Los abogados del Ejecutivo sostienen que la causa no debería tramitarse en el fuero laboral, sino en el Contencioso Administrativo Federal porque, argumentan, se trata de una impugnación contra un acto del Estado Nacional con alcance general. Por otro lado, la presentación objeta la legitimación colectiva de la CGT y alega que no existe un «caso judicial» concreto ni una afectación directa que justifique la suspensión masiva de artículos de una ley nacional.
El uso del recurso extraordinario de “per saltum” pone en evidencia la urgencia oficial por normalizar la aplicación de la nueva ley. Según el escrito, la parálisis de la reforma genera una situación de «gravedad institucional» que afecta la seguridad jurídica y las facultades del Poder Ejecutivo para implementar políticas de fondo.
Al acudir directamente a la Corte, el Gobierno intenta clausurar la etapa de apelaciones en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y acelerar el trámite.
Con el expediente ahora en órbita de la Corte Suprema, los ministros deberán decidir, en primer término, si aceptan la admisibilidad del recurso. De hacerlo, el Máximo Tribunal se convertirá en el árbitro final de una disputa que, más allá de lo jurídico, mantiene en vilo el marco regulatorio del empleo en el país.
Hasta que la Corte no se pronuncie sobre el fondo o dicte una medida provisional, los 83 artículos cuestionados por el juez Raúl Ojeda continuarán sin aplicación efectiva.
