{"id":4107,"date":"2023-11-15T15:10:43","date_gmt":"2023-11-15T18:10:43","guid":{"rendered":"https:\/\/defiendase.com\/?p=4107"},"modified":"2023-11-16T15:08:21","modified_gmt":"2023-11-16T18:08:21","slug":"violencia-sobre-violencia-por-que-no-hay-que-alejar-a-los-hijos-de-los-padres-denunciados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/violencia-sobre-violencia-por-que-no-hay-que-alejar-a-los-hijos-de-los-padres-denunciados\/","title":{"rendered":"Evitar la violencia sobre violencia: el rol de la justicia para cuidar a los hijos de padres o madres denunciados"},"content":{"rendered":"\n<p>El abogado Andr\u00e9s Beccar Varela denunci\u00f3 que \u00ablos juzgados de familia se est\u00e1n transformando en &#8216;usinas&#8217; de cortes de v\u00ednculo parento filiales\u201d. Y&nbsp; sostuvo que \u201clos responsables de esto no son s\u00f3lo los magistrados que ordenan los cortes, sino tambi\u00e9n los defensores de menores \u2013asesores de menores en la provincia- que los consienten\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el art\u00edculo 9.3 de la Covenci\u00f3n de los Derechos del Ni\u00f1o, debe prevalecer el derecho \u00abdel ni\u00f1o que est\u00e9 separado de uno o de ambos padres a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al inter\u00e9s superior del ni\u00f1o\u201d. Sin embargo, seg\u00fan Beccar Varela, muchos jueces violan este derecho y ante una denuncia de violencia que en muchos casos no est\u00e1 comprobada, se impone la separaci\u00f3n del chico de su padre o madre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSe puede afirmar que el impedimento de ese encuentro o comunicaci\u00f3n, o su obstrucci\u00f3n, constituye una de las formas m\u00e1s crueles de ejercer violencia familiar en perjuicio\u00bb, afirma Beccar Varela.<\/p>\n\n\n\n<p>El abogado explica que \u00aben estos casos deben apreciarse con un criterio restrictivo y riguroso porque la suspensi\u00f3n del contacto puede llegar a importar un mecanismo nocivo que cause al ni\u00f1o severos trastornos con alcances irremediables; y de ah\u00ed que se trata de uno de los pronunciamientos m\u00e1s graves que pueda dictar cualquier tribunal con competencia en asuntos de familia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, Beccar Varela advierte que \u00abse trata de una medida muy severa que debiera ser excepcional por su gravedad, cuando se acreditaren causas graves que la justifiquen\u00bb. Y se explaya al respecto: \u00abes de p\u00fablico y notorio conocimiento la cantidad de veces que en el marco de dichos procesos se dictan medidas de prohibici\u00f3n de acercamiento entre el denunciado y sus hijos que suspenden el derecho fundamental de contacto y comunicaci\u00f3n del ni\u00f1o con su progenitor. Estas medidas suelen tener un plazo de vigencia de 30 a 120 d\u00edas, e incluso resultan ser f\u00e1cilmente renovables. Durante dicho plazo, se obliga al denunciado a desaparecer por completo de la vida de su hijo. Se transforma as\u00ed el progenitor denunciado, de buenas a primeras, en una suerte de \u201cfantasma\u201d para el hijo, ya que, teniendo en cuenta el enorme alcance que suelen tener las restricciones de acercamiento que se ordenan \u2013se proh\u00edbe absolutamente cualquier clase de comunicaci\u00f3n, por cualquier v\u00eda que fuere-, se impone al presunto violento a comportarse como si no existiese m\u00e1s para el hijo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El abogado concluye que \u00abesto se llama violencia institucional\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, Beccar Varela propone escuchar a los hijos antes de decidir judicialmente, escuchar tambi\u00e9n las razones del demandado y siempre considerar que antes de limitar el contacto est\u00e1 la opci\u00f3n de ordenar un r\u00e9gimen de contacto asistido. En caso de que se deba dictar una medida de restricci\u00f3n, tener presente que debe ser de vigencia breve.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El abogado Andr\u00e9s Beccar Varela denunci\u00f3 que \u00ablos juzgados de familia se est\u00e1n transformando en<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":4108,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[252],"tags":[],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/defiendase.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/DERECHO-DE-FAMILIA.webp","post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4107"}],"collection":[{"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4107"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4107\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4112,"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4107\/revisions\/4112"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4108"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/defiendase.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}