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LUNES 1 DE DICIEMBRE DE 2014
1

Comercio electrónico

La posibilidad de comprar con comodidad desde nuestra computadora es tentadora. Sin embargo a veces podemos sufrir inconvenientes. ¿Es seguro cargar mis datos personales y los de mi tarjeta de crédito en la red? ¿Y si recibo un producto en mal estado a quien le reclamo?

Actualmente en la Argentina muchísimos sitios se dedican a vender productos por Internet. Muchas veces la facilidad con que podemos comprar desde nuestra computadora se contrapone con los riesgos del comercio virtual.

¿A qué se denomina Comercio Electrónico?
A toda transacción entre partes que se realiza en un medio no convencional como es Internet. En este tipo de comercio rigen las mismas normas que en la venta a domicilio, donde en vez de discar un número de teléfono, se opera a través de la computadora.

¿Hay alguna ley que lo regule?
En la Argentina no hay leyes específicas sobre las transacciones por Internet. Sin embargo el decreto 1798/94 incluye a estas operaciones dentro de la venta a domicilio. Además toda la normativa de protección del consumidor es aplicable a este comercio siempre y cuando se realice el intercambio con empresas radicadas en el país. Hay también un proyecto de ley que estaría aprobado.

¿Qué organismo controla esta actividad?
En la Argentina no hay organismo que regule el comercio electrónico explicó a Defiéndase Isaac Rubinstein, encargado de la Comisión de servicios de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico. Hay solamente parámetros de “buenas prácticas” promovidos por diferentes organismos y obviamente su adopción es opcional.

¿Cuáles son los problemas que puedo tener por ingresar mis datos y los de mi tarjeta?
Uno de los inconvenientes que puede existir es el hackeo. El hacker es una persona con conocimientos profundos sobre el funcionamiento interno de los sistemas y de las computadoras. Su método consiste en obtener información y accesos privados rompiendo barreras de seguridad.

En la actualidad es muy común el “phishing” referido a la “pesca de datos”. Los estafadores replican páginas web, por lo general de bancos y/o tarjetas de crédito. Envía a sus clientes un mail con un link a esa página trucha con excusas diversas como la renovación de datos, actualización del sistema, etc.  El usuario ingresa, realiza transacciones y sus datos quedan en esa página que fue replicada, datos que quedarán a disposición de los estafadores. Lo más seguro entonces es ingresar a los sitios directamente y no a través de links provenientes de correos electrónicos u otras páginas.

Rubinstein afirma que de acuerdo con las estadísticas son más comunes los fraudes con tarjetas de crédito cuando el consumidor se apersona en un local que cuando realiza la compra por internet.  

¿Qué puedo hacer para evitar el problema del hackeo?
Lo ideal es hacer transacciones a través de compañías importantes pues estas tienen experiencia en el medio y han ido solucionando sus problemas de seguridad. Estas empresas poseen sistemas para transportar la información del usuario en clave. Además por una cuestión de imagen buscan minimizar los errores, que de otra forma podrían ocasionarle grandes problemas en lo económico.

¿Y si recibo un producto fallido, o se demora la entrega?
Antes de realizar una transacción se deben verificar las políticas de garantía y reembolso de la empresa. La Ley 24.240 de Defensa del Consumidor, establece un plazo de 5 días corridos para deshacer la operación una vez recibido el producto. En ese caso el cliente tiene que contactarse con la empresa, la cual está obligada a reintegrarle el total de lo que se pagó por el producto.

Si la compañía no se hace cargo de su reclamo puede elevar la queja a Defensa del Consumidor u a otros organismos de ayuda al consumidor.

¿Y si el producto fue comprado a una empresa del exterior?
El asunto se complica puesto que para ellas no rige la legislación argentina, lo que hará más difícil que el reclamo sea efectivo. A la hora de comprar a compañías del exterior también se deben tener en cuenta los gastos de envío e impuestos que pocas veces son detallados y por lo general toman por sorpresa al destinatario.

¿Cuáles son los medios de pago más comunes?
La tarjeta de crédito y la de débito. Cuando a través de Internet enviamos una orden de pago, los datos viajan codificados y no pueden ser ni interceptados ni leídos si no se cuenta con las claves de seguridad necesarias. Una vez que la información es recibida por el vendedor los tipos de fraude posibles son similares a los existentes en cualquier otra transacción realizada con estos medios de pago.

Hay una gran diferencia entre elegir el producto a través de nuestra pantalla y pagarlo cuando lo recibimos, por medio de cheques o efectivo a realizar pagos electrónicos, es decir, cuando nuestra orden de pago viaja por la red.

Para ganar la confianza del cliente las empresas deben tener un amplio abanico de posibilidades de pago para que el cliente pueda optar.

Los diez mandamientos del comercio electrónico

1) Al comprar en sitios argentinos tendrá los mismos derechos que al comerciar en negocios tradicionales. Adquirir productos del exterior implica costos adicionales como gastos de envío, seguro, etc. Además, la legislación argentina no puede aplicarse a empresas radicadas en el extranjero.

2) Los precios que generalmente aparecen publicados en sitios extranjeros no incluyen los impuestos de importación ni el IVA. Muchas veces tampoco incluyen los gastos de flete.

3) Lea y conserve (imprimiéndolos o grabándolos) los términos y condiciones del contrato de transacción. La empresa debe informar el precio total del bien, las condiciones de pago y las garantías.

4) Revise la política de la compañía con respecto a la protección de la información personal. Hay que tener en cuenta que las políticas de privacidad y seguridad son voluntarias. Muchas empresas utilizan la información que obtienen de sus compradores para otros propósitos como, por ejemplo, campañas publicitarias vía e-mail y listas de promociones.

5) Generalmente, los comercios virtuales envían una confirmación por la red con las características de la compra que realizamos; guardemos una copia impresa para hacer un buen control de las mismas incluyendo la dirección del sitio en donde hicimos la adquisición

6) Si la empresa es nacional hay que verificar que conste el nombre, el domicilio y el número de CUIT de la misma.

7) Las ventas realizadas a través de Internet se consideran ventas domiciliarias. Así lo establece la Ley 24.240. Por ello tiene un plazo de 5 corridos días para arrepentirse de la operación y dejarla sin efecto. Este hecho no genera ningún tipo de costo y se podrá poner en práctica siempre que el bien o servicio no haya sido utilizado y se devuelva en perfectas condiciones. Este derecho es irrenunciable y la empresa lo debe informar por escrito en toda la documentación que brinde con motivo de la venta.

8) Hay que tener cuidado al elegir puesto que muchas veces la imagen del producto que se percibe en el monitor puede ser muy diferente a la realidad.

9) Una vez que haya dado el consentimiento para hacer un pago con la tarjeta de crédito no podrá deshacer la operación de compra pidiéndole al banco que cancele la misma. Estas instituciones son ajenas a los problemas que pudieran surgir de la adquisición del producto.

10) Muchos comercios virtuales, piden una registración antes de comprar, y por lo general piden una contraseña. Hay que mantenerlas en secreto de la misma manera que lo hacemos con la clave del cajero automático. Además, es conveniente cambiar dichos códigos de forma imprevisible y en lapsos no regulares.

Fuente de los diez mandamientos: Defensa del Consumidor


Este artículo fue publicado con anterioridad a Diciembre de 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.

Comercio electrónico

La posibilidad de comprar con comodidad desde nuestra computadora es tentadora. Sin embargo a veces podemos sufrir inconvenientes. ¿Es seguro cargar mis datos personales y los de mi tarjeta de crédito en la red? ¿Y si recibo un producto en mal estado a quien le reclamo?

Comercio electrónico

Actualmente en la Argentina muchísimos sitios se dedican a vender productos por Internet. Muchas veces la facilidad con que podemos comprar desde nuestra computadora se contrapone con los riesgos del comercio virtual.

¿A qué se denomina Comercio Electrónico?
A toda transacción entre partes que se realiza en un medio no convencional como es Internet. En este tipo de comercio rigen las mismas normas que en la venta a domicilio, donde en vez de discar un número de teléfono, se opera a través de la computadora.

¿Hay alguna ley que lo regule?
En la Argentina no hay leyes específicas sobre las transacciones por Internet. Sin embargo el decreto 1798/94 incluye a estas operaciones dentro de la venta a domicilio. Además toda la normativa de protección del consumidor es aplicable a este comercio siempre y cuando se realice el intercambio con empresas radicadas en el país. Hay también un proyecto de ley que estaría aprobado.

¿Qué organismo controla esta actividad?
En la Argentina no hay organismo que regule el comercio electrónico explicó a Defiéndase Isaac Rubinstein, encargado de la Comisión de servicios de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico. Hay solamente parámetros de “buenas prácticas” promovidos por diferentes organismos y obviamente su adopción es opcional.

¿Cuáles son los problemas que puedo tener por ingresar mis datos y los de mi tarjeta?
Uno de los inconvenientes que puede existir es el hackeo. El hacker es una persona con conocimientos profundos sobre el funcionamiento interno de los sistemas y de las computadoras. Su método consiste en obtener información y accesos privados rompiendo barreras de seguridad.

En la actualidad es muy común el “phishing” referido a la “pesca de datos”. Los estafadores replican páginas web, por lo general de bancos y/o tarjetas de crédito. Envía a sus clientes un mail con un link a esa página trucha con excusas diversas como la renovación de datos, actualización del sistema, etc.  El usuario ingresa, realiza transacciones y sus datos quedan en esa página que fue replicada, datos que quedarán a disposición de los estafadores. Lo más seguro entonces es ingresar a los sitios directamente y no a través de links provenientes de correos electrónicos u otras páginas.

Rubinstein afirma que de acuerdo con las estadísticas son más comunes los fraudes con tarjetas de crédito cuando el consumidor se apersona en un local que cuando realiza la compra por internet.  

¿Qué puedo hacer para evitar el problema del hackeo?
Lo ideal es hacer transacciones a través de compañías importantes pues estas tienen experiencia en el medio y han ido solucionando sus problemas de seguridad. Estas empresas poseen sistemas para transportar la información del usuario en clave. Además por una cuestión de imagen buscan minimizar los errores, que de otra forma podrían ocasionarle grandes problemas en lo económico.

¿Y si recibo un producto fallido, o se demora la entrega?
Antes de realizar una transacción se deben verificar las políticas de garantía y reembolso de la empresa. La Ley 24.240 de Defensa del Consumidor, establece un plazo de 5 días corridos para deshacer la operación una vez recibido el producto. En ese caso el cliente tiene que contactarse con la empresa, la cual está obligada a reintegrarle el total de lo que se pagó por el producto.

Si la compañía no se hace cargo de su reclamo puede elevar la queja a Defensa del Consumidor u a otros organismos de ayuda al consumidor.

¿Y si el producto fue comprado a una empresa del exterior?
El asunto se complica puesto que para ellas no rige la legislación argentina, lo que hará más difícil que el reclamo sea efectivo. A la hora de comprar a compañías del exterior también se deben tener en cuenta los gastos de envío e impuestos que pocas veces son detallados y por lo general toman por sorpresa al destinatario.

¿Cuáles son los medios de pago más comunes?
La tarjeta de crédito y la de débito. Cuando a través de Internet enviamos una orden de pago, los datos viajan codificados y no pueden ser ni interceptados ni leídos si no se cuenta con las claves de seguridad necesarias. Una vez que la información es recibida por el vendedor los tipos de fraude posibles son similares a los existentes en cualquier otra transacción realizada con estos medios de pago.

Hay una gran diferencia entre elegir el producto a través de nuestra pantalla y pagarlo cuando lo recibimos, por medio de cheques o efectivo a realizar pagos electrónicos, es decir, cuando nuestra orden de pago viaja por la red.

Para ganar la confianza del cliente las empresas deben tener un amplio abanico de posibilidades de pago para que el cliente pueda optar.

Los diez mandamientos del comercio electrónico

1) Al comprar en sitios argentinos tendrá los mismos derechos que al comerciar en negocios tradicionales. Adquirir productos del exterior implica costos adicionales como gastos de envío, seguro, etc. Además, la legislación argentina no puede aplicarse a empresas radicadas en el extranjero.

2) Los precios que generalmente aparecen publicados en sitios extranjeros no incluyen los impuestos de importación ni el IVA. Muchas veces tampoco incluyen los gastos de flete.

3) Lea y conserve (imprimiéndolos o grabándolos) los términos y condiciones del contrato de transacción. La empresa debe informar el precio total del bien, las condiciones de pago y las garantías.

4) Revise la política de la compañía con respecto a la protección de la información personal. Hay que tener en cuenta que las políticas de privacidad y seguridad son voluntarias. Muchas empresas utilizan la información que obtienen de sus compradores para otros propósitos como, por ejemplo, campañas publicitarias vía e-mail y listas de promociones.

5) Generalmente, los comercios virtuales envían una confirmación por la red con las características de la compra que realizamos; guardemos una copia impresa para hacer un buen control de las mismas incluyendo la dirección del sitio en donde hicimos la adquisición

6) Si la empresa es nacional hay que verificar que conste el nombre, el domicilio y el número de CUIT de la misma.

7) Las ventas realizadas a través de Internet se consideran ventas domiciliarias. Así lo establece la Ley 24.240. Por ello tiene un plazo de 5 corridos días para arrepentirse de la operación y dejarla sin efecto. Este hecho no genera ningún tipo de costo y se podrá poner en práctica siempre que el bien o servicio no haya sido utilizado y se devuelva en perfectas condiciones. Este derecho es irrenunciable y la empresa lo debe informar por escrito en toda la documentación que brinde con motivo de la venta.

8) Hay que tener cuidado al elegir puesto que muchas veces la imagen del producto que se percibe en el monitor puede ser muy diferente a la realidad.

9) Una vez que haya dado el consentimiento para hacer un pago con la tarjeta de crédito no podrá deshacer la operación de compra pidiéndole al banco que cancele la misma. Estas instituciones son ajenas a los problemas que pudieran surgir de la adquisición del producto.

10) Muchos comercios virtuales, piden una registración antes de comprar, y por lo general piden una contraseña. Hay que mantenerlas en secreto de la misma manera que lo hacemos con la clave del cajero automático. Además, es conveniente cambiar dichos códigos de forma imprevisible y en lapsos no regulares.

Fuente de los diez mandamientos: Defensa del Consumidor


Este artículo fue publicado el día MARTES 2 DE DICIEMBRE DE 2014 y a esta fecha podría estar desactualizado. Recomendamos que sea utilizado sólo a modo de referencia y que ante cualquier duda, consulte con un profesional.